Problemas de identidad
Los nikkei que en el Perú se consideraban japoneses y no peruanos (o más japoneses que peruanos) fueron remecidos por la indiferencia – cuando no desprecio – de los japoneses que los trataban no como sus pares, sino como simples extranjeros.
Tener ojos rasgados y apellidos japoneses no otorgaban ningún privilegio ni atención deferente. El DNI (o la libreta electoral) prevalecía. En Japón el extranjero es extranjero sin importar los lazos de sangre.
Esos nikkei descubrieron en el país de sus ancestros que eran peruanos. Se referían a sí mismos como latinos y se sentían parte de la gran patria latinoamericana, algo impensable en el Perú.
Sin embargo, hubo algunos que no miraban con buenos ojos a los “truchos”, porque consideraban que no tenían derecho de estar en Japón.
Felizmente, hoy la inmensa mayoría ha entendido que nikkei o no, legales o ilegales, todos somos peruanos. ¿Qué significa eso? Que pertenecemos a la misma patria.