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La colonia japonesa en la preguerra | Asociación Peruano Japonesa



La colonia japonesa en la preguerra

Actividades de los inmigrantes japoneses

Área urbana
comunidadAl término de sus contratos, muchos de los japoneses dejaron el campo debido a las pocas oportunidades que éste les ofrecía, y se dirigían a Lima, en donde algunos tenían trabajos humildes como la venta ambulatoria de golosinas y baratijas, o el empleo en el servicio doméstico.

Otros, habían iniciado negocios que no requerían un gran capital, como por ejemplo el de las peluquerías, en donde sólo era necesario contar con una silla, un par de tijeras y un peine. En esta época, la mayoría de dueños de peluquerías eran japoneses, por lo que era común asociar la figura del peluquero con el japonés.

En esa época fue fundada la Asociación de Peluqueros Japoneses, la primera agrupación comercial formada en 1907. Le siguieron otras asociaciones que agrupaban a los japoneses según el rubro de sus negocios, tales como la Asociación de Comerciantes de Artículos para el Hogar, en 1914; la Cámara de Comerciantes Japoneses de Lima, en 1915; la Asociación de Dueños de Restaurantes y la Asociación de Comerciantes del Mercado Central, en 1919. Todas estas agrupaciones tenían como propósito la asesoría y representación legal para defender los intereses de los propietarios

Para la década de 1930, en Lima, una ciudad con una población de aproximadamente medio millón de personas, la presencia de los comercios japoneses era muy importante.

Dos actividades fueron características de los negocios japoneses: la primera, el pandero japonés o tanomoshi, éste consistía en aportes de dinero fijo por parte de un grupo de participantes que eran entregadas, por turno, a cada integrante.

La existencia del tanomoshi se debió a la poca destreza en el idioma castellano y a la falta de garantías de los inmigrantes para solicitar un préstamo en los bancos peruanos. Esta ayuda mutua entre connacionales permitió la existencia de nuevos negocios, y tuvo éxito por la confianza existente y el sentimiento de comunidad de sus miembros.

Otro sistema adoptado entre los negocios japoneses fue el sistema de adquisición de oficios originario del Japón, mediante el cual los aprendices recibían capacitación en diversas habilidades, tales como fotografía, peluquería, relojería entre otros, laborando en estos negocios por espacio de unos años, recibiendo propinas, vestido y comida como pago. Luego éstos recibían ayuda de sus antiguos empleadores para independizarse y abrir sus propios negocios.

Área rural
Aunque la mayoría de japoneses se concentró en las ciudades, en el campo aún vivían antiguos inmigrantes quienes abandonaron su condición de trabajadores contratados y pasaron a ser empleados de la hacienda; otros abrieron pequeños negocios en el interior de la hacienda, como los tambos. La mayoría se volvieron yanacones o "pequeños arrendatarios" y alquilaron parcelas dedicándose principalmente al cultivo de algodón.

Pero fueron dos inmigrantes llegados en el primer grupo en 1899, quienes se convirtieron en los más exitosos arrendatarios del valle de Chancay, Ikumatsu Okada y su socio Hatsusaburo Motonishi.

Okada inició sus actividades del cultivo de algodón en 1912, prosperando de tal manera que a partir de 1923 fue capaz de alquilar la hacienda "La Huaca"; y entre 1926 y 1932 arrendó cuatro haciendas más. Su éxito como arrendatario y como comerciante lo convirtieron el hombre con más poder del valle.