Problemas del primer grupo de inmigrantes

problemasLos primeros inmigrantes llegaron al Perú llenos de esperanza alentados por los anuncios que prometían ganar dinero fácil. Lamentablemente, encontraron algo muy distinto.

En los contratos se estipulaba que el trabajador percibiría 1 yen 20 sen al día por un número determinado de horas de trabajo, pero los hacendados convinieron con la compañía Morioka que los japoneses debían trabajar bajo el sistema de remuneración por tareas, es decir el pago era en base a la productividad del trabajador y éste podría sufrir un descuento en su pago, o peor aún, no recibir nada. Además, los trabajadores eran obligados a trabajar horas extras y en domingos y feriados sin recibir remuneración alguna.

Los hacendados prometieron proveer vivienda y ayuda médica; desafortunadamente, estas promesas no se cumplieron de una manera satisfactoria. Unos meses después de la llegada de los operarios, éstos seguían viviendo en rancherías con piso de tierra, no contaban con mobiliario, comodidades para poder cocinar o servicios higiénicos.

Otro motivo de queja de parte de los japoneses era la excesiva rudeza del trato que recibían de parte de los administradores de la hacienda. Ya que éstos acostumbrados a tratar con mano dura a los indígenas no conocían otra manera de manejar a los trabajadores, además daban como excusa del maltrato que no podían tener peones a los que no pudieran disciplinar.

Todo esto obedecía a los intereses tanto de los hacendados que hacían trabajar más a los japoneses y no incurrían en ningún pago extra, así como de la compañía Morioka, más preocupados en sacar provecho de este proyecto que en el bienestar de los inmigrantes.

Asimismo, los japoneses fueron presa fácil de las enfermedades endémicas propias de la zona, y en varias haciendas un gran número de trabajadores se encontraban enfermos. Para fines de octubre de 1900, el número de japoneses de todas las haciendas que habían fallecido era de 124. Aunque los hacendados prometieron proveer ayuda médica, ésta era insuficiente, ya que eran pocos los doctores encargados, en algunos casos de 2 ó 3 haciendas, y las visitas se realizaban con una frecuencia de 2 ó 3 veces a la semana.

El primer incidente de parte de los inmigrantes se registró en la hacienda San Nicolás el 25 de abril de 1899. El motivo del conflicto fue que los japoneses demandaban el adelanto de dos meses de su sueldo para poder comprar en las tiendas de los chinos en vez de los tambos, propiedad de la hacienda, cuyos precios eran mucho mayores y en base a cupones, con lo cual el inmigrante se endeudaba y a la larga no era capaz de cancelar la deuda, siendo retenido después del término de su contrato.


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