Julio Kuroiwa: "Debemos vivir en armonía con la naturaleza"

Resumen:
El Ing. Julio Kuroiwa Horiuchi, reconocido sismólogo, quien el viernes 15 de junio recibirá el título de Doctor Honoris Causa de la UNI, nos habla de su experiencia y de la importancia de tener un plan de prevención de desastres.
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Julio Kuroiwa

Su última publicación,Disaster
Reduction, living in harmony with
nature, ha sido considerado por
las Naciones Unidas como uno
de los libros más importantes
sobre reducción de desastres
publicado a nivel global.

El Ing. Julio Kuroiwa Horiuchi, reconocido sismólogo, quien el viernes 15 de junio recibirá el título de Doctor Honoris Causa de la UNI, nos habla de su experiencia y de la importancia de tener un plan de prevención de desastres.

Preservar el medio ambiente significa vivir en armonía con la naturaleza, afirma el ingeniero Julio Kuroiwa Horiuchi, quien representa una verdadera autoridad en nuestro país y en el mundo, en lo que a prevención y mitigación de desastres se refiere.

Con toda una vida dedicada al servicio de la comunidad, el ingeniero Kuroiwa ha acumulado a lo largo de los años una brillante trayectoria profesional, que lo ha llevado a desempeñarse en la actualidad como asesor científico de la Alta Dirección del Instituto de Defensa Civil (INDECI), así como consultor de varias agencias de la ONU y la OEA.

Nacido en San Luis de Cañete, al norte de Lima en 1936, el ingeniero Kuroiwa se graduó con el primer puesto de su promoción en la Universidad Nacional de Ingeniería en 1959. Posteriormente, siguió estudios en Japón y Estados Unidos, habiendo recibido diversos reconocimientos en el Perú y en la comunidad científica internacional.

A escasos días de recibir un nuevo reconocimiento, el de Doctor Honoris Causa de la UNI, conversamos con él sobre su actividad actual y su percepción respecto de la prevención de desastres.

Ing. Kuroiwa, ¿cómo se inició en esta actividad profesional?
Cuando estaba estudiando la carrera de Ingeniería Civil me di cuenta de que los conocimientos sobre terremotos aquí en nuestro país eran muy escasos. Entonces, me propuse como meta ir a estudiar algún día a Japón.

Julio Kuroiwa

Kuroiwa es autor de cuatro libros y
de más de cien trabajos sobre
temas de prevención.

Cuando concluí mis estudios universitarios en 1959, al año siguiente me enteré que en el país de los cerezos estaban abriendo un Instituto Internacional de Sismología e Ingeniería Sísmica, que en ese tiempo funcionaba en Shinjiku-Tokio. Entonces, postulé a una beca y tuve la suerte de salir elegido.

Asimismo, estudié en el Instituto Tecnológico de California, donde entre otros profesores, tuve a Charles Richter. Él ya estaba retirado, pero su libro era utilizado internacionalmente. Entonces, era todo un honor que él mismo nos brindara varias clases de sismología en California.

¿Qué experiencia recogió en esta etapa de estudios en Japón y Estados Unidos?
Creo que una de las cosas que más me ha ayudado a avanzar es trabajar en equipo. Por ejemplo, en el terremoto de 1970, me reuní con cerca de 25 egresados de la UNI. Cada dos semanas nos reuníamos en Chimbote y utilizábamos el sistema denominado "lluvia de ideas". O sea, todos estábamos estudiando diferentes aspectos del terremoto. Y todo el mundo exponía sus problemas.

Creo que fue la experiencia más fructífera en el sentido que 80 mil kilómetros cuadrados se convirtieran en un gran laboratorio a escala natural. De igual manera, he dirigido las tesis de grado de cerca de 240 egresados de la UNI. Esa quizás ha sido la experiencia más resaltante, incluso puedo decir que he aprendido también de mis alumnos. Es decir, trabajando en equipo, se puede avanzar mucho.

Su profesión siempre ha estado orientada a lo que son los estudios de los terremotos y los desastres naturales, y qué es lo que hay que hacer.
Efectivamente. Al comienzo yo pensaba que los terremotos eran los desastres más importantes. Pero, en 1983, todo el norte peruano se vio seriamente afectado por el fenómeno de El Niño. Estuve por allí durante tres años, estudiando los efectos de El Niño, sobre todo en los departamentos de Piura y Tumbes, que fueron los más afectados. Entonces, comencé a estudiar el tema y me di cuenta que si bien es cierto que los terremotos causan muchas muertes en pocos segundos, las mayores pérdidas son causadas por desastres naturales de origen climático, porque éstos se producen tanto por falta de agua, como por exceso de agua.

A propósito del tema, en setiembre de 2005, usted fue invitado a dar una conferencia magistral sobre el problema del agua, por la Asociación de las Empresas Contratistas de los diez países más avanzados del mundo, entre ellos Japón y Estados Unidos.
Así es. La conferencia se realizó en Australia, donde me extrañó que habiendo tantos expertos en el tema del calentamiento global y la crisis del agua, me invitaran a mí. Pero comencé a analizar el tema y llegué a la conclusión de que el Perú sería uno de los países más afectados por la crisis del agua.

Hay algo paradójico: en el Perú nace el río más caudaloso del mundo, como es el Amazonas, sin embargo, más del 60 por ciento de la población está concentrada en la costa, y apenas el 2 por ciento del agua está disponible para todo uso, doméstico, agrícola e industrial. Entonces, se prevé que a partir del año 2025 nuestro país tendrá una gran crisis del agua.

Julio Kuroiwa

En el 2005, Julio Kuroiwa recibió la medalla
de honor del Congreso en el grado de Oficial,
por su trayectoria como científico y por sus
investigaciones sobre los desastres naturales.
(Foto: Congreso de la República)

Por otro lado, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático acaba de lanzar su informe correspondiente al año 2007, en el que señala que "una de las consecuencias del calentamiento global es el incremento de los desastres, por exceso de agua, por una parte, y por falta de agua, por otra". Creo que en ese aspecto hay que trabajar mucho, porque la solución viene por un mejor uso del agua.

¿Considera que la actitud de la gente en relación a los desastres naturales está cambiando?
Indudablemente que la gente aprende con los golpes. En realidad, cada uno tiene que saber lo que le toca hacer, porque las pérdidas que causan los desastres son un gran obstáculo para el desarrollo socioeconómico de los países. Hay que estar preparados para los desastres naturales, porque éstos no avisan. Cada uno de nosotros debe cuidar su entorno; cada persona, cada familia, debe tener su propio plan de prevención y mitigación de desastres.

 


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